
En el segundo piso sorprende gratamente con diseño de mesas en forma de barcos, capaces de albergar a grupos de amistades que liberan su alegría, al son de viejas y nuevas canciones. En sus manos, no puede faltar un calafate sour. A la hora de degustar, el Chupe de centollas es, sin dudas, una experiencia recomendable que une el sabor más exquisito del mar con el equilibro de ingredientes mezclados en justa medida. La intensidad de este viaje, se acompasa al combinar con una ensalada de la casa, de generosas proporciones, que refresca la boca y el cuerpo. Para quienes no consumen carnes, existe una opción de “sanguche” vegetariano de omelette, que, como todos los platos del lugar, destaca por su precio conveniente.

En promedio, una persona puede comer un “plato fuerte” y beber por un total aproximado de $25.000. Asimismo, el restaurante ofrece la alternativa de menú diario por $6.900 entre 12.00 y 15.30 horas.
Para las personas amantes de la cerveza, la casa ofrece la alternativa regional “Turbales” en cuatro modalidades: Pale Ale, Stout, Ámbar Ale e Ipa.
En una frase, La Perla del Estrecho es un club singular para gente plural.